El Mito de la Motivación

El Mito de la Motivación

Una de las preguntas más frecuentes con las que me encuentro en mi práctica como Health Coach es acerca de la motivación. Ya sean mis clientes, o incluso en mi día a día amigos y familiares me preguntan cuál es el secreto para sentirse motivado a hacer aquello que sabemos que debemos hacer y es importante para uno.

Cualquiera que sea nuestro objetivo, ya sea bajar de peso, encontrar un trabajo nuevo, empezar una rutina de ejercicio, aprender un nuevo idioma, mejorar nuestro matrimonio, etc., a menudo es fácil saber qué es lo que debemos hacer para conseguirlo. E incluso en los casos en los que no estamos seguros qué hacer, en esta era del internet el acceso a la información nos lo pone mucho más fácil y es cuestión de hacer una búsqueda en Google para saber o tener una mejor idea de lo que necesitamos hacer para conseguir un objetivo específico. “¿Quieres bajar de peso? 10 dietas que te harán perder kilos en pocos días”, “¿Problemas en el matrimonio? Guía práctica para ser una mejor esposa”, “Emprendedores 101: Cómo lanzar tu propio negocio y no morir en el intento”, y la lista sigue, no importa el objetivo que nos propongamos, Google nos mostrará los pasos para alcanzarlo.

Y aún así, muchos seguimos sin alcanzar nuestros objetivos. El problema entonces no es “saber”. El problema es ese gap que existe entre saber y hacer, es decir, entre conocimiento y acción. Todos hemos escuchado alguna vez la frase “la información es poder”, y es cierta hasta cierto punto, su gran condicionante es la acción. La información es poder si y sólo si provoca a la acción. Y es aquí en donde nos preguntamos: ¿Cómo pasamos entonces de la información a la acción?

Si esto fuera algo sencillo, muchos de los problemas que tenemos hoy en día no existirían: Comeríamos lo que sabemos que debemos comer, haríamos el ejercicio que sabemos nos mantendrá más sanos, buscaríamos ese trabajo que sabemos es mejor para nosotros, trabajaríamos en ese proyecto personal que sabemos debemos terminar, seríamos la esposa más amorosa que sabemos podemos ser, etc. El problema es que aun sabiendo lo que debemos hacer para alcanzar nuestros objetivos, llega el momento de actuar y por alguna u otra razón simplemente no lo hacemos. Nos levantamos por la mañana, el día en que prometimos tomar acción, pero no nos sentimos motivados. No tenemos la energía para hacerlo, así que nos decimos esa frase que todos nos hemos dicho alguna vez: “mañana lo haré”. Eso es, hoy fue un día difícil para empezar, pero mañana será diferente. Mañana sin falta lo haré. Pero pasan y pasan los días y cada mañana nos levantamos nuevamente sin ganas de hacer aquello que sabemos debemos hacer, ¿alguien dijo procrastinación?

El problema principal es con el concepto que tenemos sobre la motivación. Según la Wikipedia “La motivación es un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta”. Hasta aquí todo bien, la motivación es ese impulso que nos incita a tomar acción. El problema está en que pensamos que la motivación es un ingrediente necesario en la toma de acción, así que mientras nos sentimos motivados todo marcha de maravilla, hacemos todo aquello que nos hemos propuesto hacer, pero cuando nos hace falta motivación, nos sentimos confundidos y desanimados así que decidimos posponer la acción y esperamos a sentirnos nuevamente motivados para continuar. Pero la motivación es un estado -un impulso- temporal y volátil, así que no es constante en el tiempo. Y esto está bien, porque en realidad la motivación no es un ingrediente necesario para tomar acción. Me gusta mucho cómo expone este dilema sobre la motivación la escritora y conferencista norteamericana experta en el tema, Mel Robbins:

“La motivación es basura. Creo que todos hemos caído en esta mentira de que tenemos que sentirnos listos para cambiar. Hemos caído en esta completa falsedad de que en algún momento, vamos a tener el coraje, en algún momento vamos a tener la confianza y es una mentira total. Todos tenemos ideas increíbles y lo que creemos que nos falta para llevarlas a cabo es motivación. Y eso no es cierto porque no es así como funciona nuestro cerebro. Por el simple hecho de que somos seres humanos no estamos diseñados para hacer cosas que son inciertas, difíciles, incómodas o atemorizantes. De hecho, nuestro cerebro está diseñado para protegernos de estas cosas. Porque la tarea de nuestro cerebro es mantenernos con vida. Y para cambiar, para construir un negocio, para ser la mejor madre, la mejor esposa, para hacer todo aquello que sabemos que queremos hacer con nuestra vida, con nuestro trabajo, con nuestros sueños, vamos a tener que hacer cosas que son difíciles, inciertas o atemorizantes, lo que presenta un problema para todos nosotros: Nunca vamos a sentirnos con ganas de hacerlo. La motivación es basura.”

¿Y cuál es entonces el secreto de pasar del conocimiento a la acción si la motivación no es necesaria? Una vez que entendemos que la motivación no es un ingrediente necesario en la toma de acción, nos liberamos de tener que esperar el momento justo, el momento en el que finalmente nos sentiremos listos para tomar acción. El slogan de la marca probablemente más famosa a nivel mundial, Nike, ha tenido la respuesta todo este tiempo: “Just do it”.

Así es. Pareciera algo más complejo, pero en realidad el secreto para pasar del conocimiento a la acción es muy sencillo, es simplemente actuar. Según Mel Robbins, existe un micro-momento – de unos pocos segundos – en el que una vez que nuestro cerebro concibe una idea, por ejemplo “voy a hacer ejercicio”, debemos pasar inmediatamente a la acción porque de no ser así, de dudar durante esos segundos entre hacer o no hacer ejercicio, entre tomar o no tomar acción, nuestro cerebro percibirá ese micro-momento de duda como una amenaza para nuestra supervivencia, así que intentará convencernos de que no tomemos acción para ponernos a salvo. Este es entonces el secreto para pasar del saber al hacer: Cacharnos en ese micro-momento de duda y decidir tomar acción sin más. En palabras de Hugh Laurie:

“Es algo terrible, creo, en la vida esperar hasta que estés listo. Tengo esta sensación ahora que en realidad nadie está listo para hacer nada. No existe tal cosa como ´estar listo’. Solo existe el ahora. Así que ya podríamos hacer las cosas ahora. En términos generales, ahora es mejor momento que cualquier otro.” 

Y bueno, esto no quiere decir que tomar acción va a ser sencillo, probablemente implicará un esfuerzo extra de nuestra parte. Unas veces más que otras. Para estos casos, me gusta recomendar a mis clientes, amigos y familiares algunos tips que me han servido mucho para tomar acción especialmente en esos momentos en donde la motivación es tan baja que hacer hasta la tarea más sencilla se siente como nadar contra corriente:

1. Se honesto contigo mismo: Está bien no estar bien. No tenemos que fingir ante otras personas que estamos bien si no lo estamos. Seamos honestos, especialmente con nosotros mismos y luego con los demás. Permítete sentir tus sentimientos, ellos te intentan decir algo. Escúchalos.

2. Socializa: Sal, no te aísles. Rodéate de personas que te amen y apoyen y que te acompañen durante estos momentos difíciles.

3. Toma acción: Lee libros que te inspiren, ve a un terapeuta, hazte chequeos de sangre para asegurarte que no hay nada físico causando esta baja de energía, toma alguna clase que te apetezca como yoga, meditación, baile, pilates, etc. Haz lo que sea que te sientas inspirado a hacer, esto te ayudará a salirte de tu cabeza y a tomar acción.

Así que ya sabes, ¡olvídate de la motivación! La motivación no es un ingrediente necesario para tomar acción. Está comprobado que las personas más felices, productivas y exitosas no esperan a sentirse motivadas para actuar, simplemente hacen lo que tienen que hacer. Pon especial atención a disfrutar la acción en sí misma, es decir, no importa lo que hagas, intenta divertirte haciéndolo. Cuando traes diversión y pasión a todo lo que haces, literalmente te conviertes en un imán para que más cosas buenas lleguen a tu vida. Muchos de nosotros esperamos a sentirnos motivados antes de hacer cualquier cosa, y no nos damos cuenta de que es justo al tomar acción que la motivación aparece.

Ahora, cuéntame tu experiencia, ¿Has tomado alguno de estos consejos? ¿Cómo te ha ido? ¿Qué otras herramientas te han servido para tomar acción especialmente en los días más desmotivantes?

Con todo mi amor,

 

 

Photo by Jordan Whitfield on Unsplash
 

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