¡¡Feliz 2018!!

¡¡Feliz 2018!!

Y bueno, finalmente nos llegó el momento del año en el que nos ponemos a hacer el recuento de todo lo que vivimos en estos 365 días. Recordamos lo bueno y lo no tan bueno, nos alegramos por todo aquello que nos propusimos al principio del año y pudimos lograr y también nos animamos a seguir trabajando por aquello que todavía no logramos sabiendo que, si seguimos trabajando alineados con nuestra intención más pura, tarde o temprano lograremos manifestar lo que queremos.

¿Y a qué me refiero con “alineados con nuestra intención más pura”? Pues simplemente a darnos cuenta de cuáles son las razones por las que queremos lograr algo, y si estas razones están guiadas por nuestro ego o por nuestro verdadero yo. Las razones motivadas por nuestro ego están basadas en nuestros miedos e inseguridades, por lo tanto se sienten pesadas y nos hacen sentir contraídos, ya que el ego busca protegernos de peligros irreales, como el peligro de no ser amados y aceptados, a no ser suficientes. Por otro lado, las razones motivadas por nuestro yo verdadero son puras, buscan nuestra evolución y nuestro crecimiento interno, por lo que se sienten expansivas y ligeras, ya que nuestro yo verdadero se sabe amado y aceptado, se sabe suficiente.

Por eso este año quiero invitarte a que hagas un ejercicio a la hora de hacer tu lista de resoluciones para el 2018: Empieza como siempre con tu listado de 12 resoluciones, a continuación, debajo de cada resolución, escribe la razón por la que es importante para ti lograr dicha resolución. Por ejemplo, si tu resolución es “Ir al gimnasio 3 veces por semana” anota debajo porqué es importante para ti hacerlo, de esta manera te darás cuenta si tu resolución está alineada con tu ego o con tu yo verdadero. Por ejemplo, si tu resolución está alineada con tu ego, una razón sería algo así como: “Porque quiero gustarle a los demás” o “Porque no me gusta como soy y quiero verme diferente”. Estas razones te hacen sentir pesada, contraída, culpable por ser quien eres. Este tipo de razones están basadas en tu miedo a no ser aceptada y amada. Por otro lado, si tu resolución está alineada con tu yo verdadero, sería algo así como: “Porque me amo y quiero que mi cuerpo esté sano y en óptima forma”. Esta razón te hace sentir ligera y expansiva, ya que está basada en el amor propio, en que te amas y aceptas tal y como eres y por lo mismo buscas ser la mejor versión de ti misma.

El identificar si nuestras resoluciones están alineadas con nuestro ego o con nuestro yo verdadero nos ayudará a poder entender las razones por las que queremos lograrlas y de esta manera podremos replantearnos qué es lo que queremos y porqué lo queremos. Este es un ejercicio muy poderoso para poder manifestar y cumplir nuestras resoluciones, ya que una vez que logramos definir qué es lo que queremos basado en nuestro yo verdadero, la acción necesaria para cumplir nuestras resoluciones fluye de manera natural. No es necesario estar auto-motivándonos constantemente, el esfuerzo que hacemos -aunque sea grande- no se siente pesado ya que disfrutamos del proceso. De ahí la famosa frase “Para poder manifestar algo, el camino ha de sentirse igual a la meta”.

En fin, ¡Espero que este ejercicio te sirva para preparar tus resoluciones para el año nuevo! Cuéntame cómo te fue durante el ejercicio en los comentarios abajo del blog, ¡Me encantará escuchar tu experiencia!

Y bueno, ¡Feliz 2018! ¡Que sea un año lleno de manifestaciones positivas en tu vida! ¡Nos vemos en Enero con más recursos y materiales que he preparado para ti, para ayudarte a vivir una vida más sana y plena!

Con todo mi amor,

 

*Foto por NordWood Themes on Unsplash.

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